martes, 27 de abril de 2010


Max Erns: La Mujer oscilante. 1923. Óleo sobre lienzo.
Artista grandioso del Surrealismo, que en sus cuadros utilizó diferentes estilos y medios para expresar los sueños y la imaginación de la vida.
Por ejemplo en este cuadro, quien lo mire le da un sentido adicional que le mostrará un sentido humano distinto pero lleno de emociones, sentimientos o ilusiones que el autor imaginó.
Óleo sobre lienzo.
Artista grandioso del Surrealismo, que en sus cuadros utilizó diferentes estilos y medios para expresar los sueños y la imaginación de la vida.
Por ejemplo en este cuadro, quien lo mire le da un sentido adicional que le mostrará un sentido humano distinto pero lleno de emociones, sentimientos o ilusiones que el autor imaginó.
Según Julia Barroso Villar representa un claro ejemplo de la reducción al maniquí del cuerpo femenino, que ya antes habían iniciado los pintores metafísicos Giorgio de Chirico y Carlo Carrá. Los instrumentos que la rodean, los tubos serpentiformes que salen de sus ojos, la posición en cruz de sus brazos, sugieren la tortura, mientras la circularidad de los aparatos del fondo evoca alguna suerte de moderna Santa Catalina con la rueda del martirio.
Un expresionismo donde se darán con mayor incidencia algunos aspectos de la nueva imagen del mundo donde se va a implantar la imagen de lo sórdido, amargo y negativo como inherente a cierta femineidad (ICONOGRAFIA FEMENINA EN EL ARTE DE VANGUARDIA: LA NEUE SACHLICHKEIT ALEMANA )

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